10 de septiembre de 2009

Miradas

"Però creixerant i, amb el temps d'aliat, seran juguets a oblidar..."




Autor: de la canción Sentiments de paper, de Sangtraït. Para escuchar, aquí.




Cuando eres pequeño, el mundo se ve distinto. Des de tu metro de altura, todo se ve enorme y gigante, todo es nuevo, todo es diferente. El punto de vista es distinto, porque eres tan bajito que nada se ve des de el mismo ángulo.

Al principio pensaba que eso era todo. Que simplemente, cuando eras pequeño lo veías todo más grande y por eso lo veías diferente. Ahora que habías crecido las cosas se hacían más normales, y las mirabas des de las alturas. Por eso las mismas cosas que veías de pequeño ahora las veías distintas, porque el ángulo había cambiado. Pero me equivocaba.

Al principio creía que una vez crecías ya no podías volver a ver el mundo como antes (imperativos físicos, ya sabéis. No podías volver a verlo desde el mismo ángulo). Pero un día descubrí que sí que podía hacerlo. Creo que la primera vez que me dí cuenta, fué un día que iba en coche. Los que vivís por aquí, ¿sabéis la carretera de curvas que va de Rubí a Sant Quirze? A medio camino hay un restaurante. Cuando yo era pequeña, pasabamos muchas veces por esa carretera para ir al centro comercial. Recuerdo que a mi el viaje se me hacía laaaargo, porque íbamos de noche y había muchas curbas, y mucho bosque, y estaba muy oscuro. En mi imaginación infantil, estabamos cruzando quilómetros y quilómetros de parajes inhóspitos y misteriosos. El caso es que el restaurante ese tenía unas luces de neón verdes y rojas, y cuando volvíamos a casa las veíamos desde el coche. Ahora creo que ya no están. Pues bien, de pequeña me encantaban esas luces. Ya os he dicho que para mi ese viaje era enorme y lleno de misterios. Las luces eran un punto de referencia, para mi ese restaurante iluminado de verde y rojo era una posada en medio de la nada. Me fascinaba ^^ Formaba parte de toda esa historia mental que me monté sobre esas excursiones en coche. Luego crecí, y dejé de fijarme en las luces, dejé de imaginar esas cosas. El viaje se volvió corto y definido, se volvió normal. Mi punto de vista había cambiado, irremediablemente. Y durante mucho tiempo olvidé cómo veía esas cosas cuando era pequeña. Olvidé las luces (añadir que las apagaron cuando yo me hice mayor, esto ayudó a mi olvido), olvidé los bosques, olvidé los misterios. Pero un día... un día, de camino a casa por la carretera de curbas, me fijé en el restaurante. Y vi los despojos de las luces de neón. Y entonces lo recordé todo. Y entonces, para mi enorme sorpresa, me di cuenta de que si quería podía volver a ver el mundo como antes. Que cambiando un poco el punto de vista podía recordar exactamente todo lo que veía de pequeña, podía volver a verlo igual. Yo creía que eso era imposible, por lo de que físicamente yo había cambiado. Pero me equivocaba. Podía hacerlo, podía ver esa carretera como antes, podía percibir cuán largo era el camino, podía volver a sentir que estabamos en medio de la nada, y todo eso.

Luego descubrí que podía hacer lo mismo en cualquier lugar. Que si me quedaba quieta y miraba algo, podía al poco verlo distinto. No se muy bien como explicaros la sensación. Es como si dejaras la vista perdida un momento, hasta oír un "clic" imaginario dentro de la cabeza. Como si te pusieras unas gafas, o unas lentillas. Y luego todo se veía distinto. Volvías a ver el mundo como si tuvieras 5 años. Enorme, increible y nuevo.



Este descubrimiento me emocionó mucho, sabéis? Me divertía sobremanera ir andando por la calle y hacer "clic" y recordar como lo veía cuando era pequeña (hace tiempo que no lo hago u.u ja se sabe, creixeran...). Era como si cambiaras los colores del mundo, y descubrías un montón de cosas que habías olvidado. También me hizo pensar en muchas cosas. Porque, ¿como era posible volver a ver algo como si lo vieras por primera vez? Tu habías cambiado, innegablemente. Pero podias volver a verlo igual. ¿Cómo, cómo, cómo?
Lo cierto es que no lo sé. Creo que puedes volver a verlo así porque en el fondo guardas los recuerdos de tu infancia, pese a que casi nunca puedas recordarlos. Porque todo lo visto y vivido debe quedar en algun lugar de la mente, no? Quizá al hacer "clic" lo único que hacía es entrar en contacto con algun subconsciente de recuerdos de infancia. O quizá...

Quizá los niños ven el mundo distinto porque son distintos. Porque ellos ven el mundo desde el alma, desde el fondo de su corazón, sin filtros de rutina o dolor o malestar o estrés. Porque ellos ven las cosas como son, tal qual. Y no miran con los ojos. Miran con el alma.


Cuando creces tu mirada cambia. Como dice la canción, seran juguets a oblidar... tus prioridades cambian, y la vida te enseña muchas cosas. De nuevo como dice la canción: "sabran de passions, de traïcions mortals. Sabran què és dolor, i cridar...". Tu vista se llena de invisibles filtros. Tu alma deja de mirar directamente el mundo, porque hacerlo le duele, le duele mucho. Por eso nuestras miradas cambian. Por eso olvidamos cómo lo veíamos todo antes. Y por eso cuando miras a los ojos a un niño, los ves brillantes, profundos y abiertos. Porque ellos miran con el alma, y tu ya has olvidado como hacerlo.



Nos hemos echo grandes. Hemos olvidado muchas cosas. Pero, sabéis? Si nos esforzamos, podemos volver a ser niños. Podemos volver a mirar el mundo como antes. Se trata de recordar. Sólo de recordar. Hemos crecido. Pero en nuestra alma, seguimos siendo niños.

4 comentarios:

estefi dijo...

No vull ser nena, no vull passar per l'estupidoadolescència un altre cop. XD No em queien bé els adolescents quan jo ho era... Ara, menys.

xD

Joan dijo...

Quizá los niños ven el mundo distinto porque son distintos. Porque ellos ven el mundo desde el alma, desde el fondo de su corazón, sin filtros de rutina o dolor o malestar o estrés. Porque ellos ven las cosas como son, tal qual. Y no miran con los ojos. Miran con el alma.

Clic.

Malw Dark dijo...

Genial *.*
Hay cosas que sí no se pueden recuperar, como el desconocimiento absoluto, pero estoy de acuerdo: la curiosidad, la capacidad de sorprenderse, todas esas cosas que hacen del mundo un lugar maravilloso cuando eres niño, pueden volver.
¿Quien puede mirar el cielo a la noche y decir que no se siente un niño? Espero que nadie ^^

estefi dijo...

Sembla el 2007.
No dius res?